Archive for the ‘Deportes’ category

“Para mear y no echar gota”

junio 30, 2007

Robert Kubica, piloto de Fórmula 1, tuvo un gravísimo accidente en el pasado Gran Premio de Canadá. Y diréis, ¿cuál es la noticia? Aquí la tenéis:

“Robert Kubica podría ser llamado por el Vaticano a testificar en una investigación acerca de los ‘milagros’ realizados por el Papa Juan Pablo II.

Según informó este jueves la agencia polaca PAP citando fuentes del Vaticano, se investiga si Juan Pablo II obró el “milagro” de que Kubica saliera ileso tras chocar a 230 kilómetros por hora contra un muro en el Gran Premio de Fórmula 1 de Canadá el 10 de junio. Kubica siempre corre con un casco que incluye el nombre del Papa ya fallecido junto a la visera.

Según PAP, la historia de la “milagrosa supervivencia” de Kubica puede ser eje de un artículo en la próxima edición de la revista mensual del Vaticano, ‘Totus Tuus’, que estará dedicada al proceso de beatificación de Juan Pablo II.

La agencia polaca cita además fuentes anónimas del Vaticano que aseguran que el testimonio de Kubica podría formar parte de la información que respalda los presuntos milagros que habría obrado el Papa polaco.”

El Vaticano no sabe qué hacer para publicitarse y para beatificar al difunto Papa, así que recurren a lo primero que pillan porque no me diréis que no es una auténtica estupidez.

La explicación de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) es, como no era para menos, completamente diferente:

“Pero los expertos en automovilismo señalan que el sistema ‘Hans’, que estabiliza la cabeza y el cuello en caso de accidente, fue la clave para que el piloto de BMW-Sauber salvara la vida pese a que el coche quedó hecho añicos.

Cuando la FIA hizo públicos la semana pasada los datos oficiales del accidente de Robert Kubica en Canadá, ni los propios técnicos se explicaban como el piloto polaco había salido ileso. El HANS garantiza la integridad del cuello del piloto hasta una deceleración frontal de 45G, es decir 45 veces la fuerza de la gravedad, pero el impacto del BMW-Sauber de Robert fue de ¡más de 78G!, tras un choque a 230 km/h.”

No me digáis que no es para hartarse de reír.

Fuentes: Marca, El Mundo.

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Los fines de semana

marzo 25, 2007

Para muchos, escuchar las palabras ‘fin de semana’ supone una sonrisa de oreja a oreja y una sensación de júbilo. La mente empieza a volar imaginando todas las posibilidades y todo lo que puede dar de sí un fin de semana.

Y luego estamos, el resto, unos pocos (o al menos, minoría) que al escuchar esas palabras soltamos un inmenso suspiro, sólo de pensar lo que se nos viene encima. Para el que no me conozca, tengo que aclarar el por qué. La cuestión es sencilla, sólo trabajo los fines de semana, que en mi caso, incluye también los viernes.

Después de esta breve aclaración, sólo quiero patalear, porque éste ha sido uno de los fines de semana más nefastos que he tenido en mucho tiempo. Estresante (como hace tiempo que no recordaba), bullicioso y muy, muy agotador. Y todavía no ha terminado, mañana más o mejor dicho hoy porque son casi las dos y media de la madrugada.

En fin, las únicas alegrías que me dan los fines de semana es que suelen coincidir con la retransmisión de los acontecimientos deportivos más importantes. Llámense liga de fútbol, fórmula 1 y mundial de motociclismo, entre otros. Soy una ferviente y fiel seguidora. Tanto, que el domingo pasado estuve frente al televisor viendo a Fernando Alonso, en el gran premio de Australia, hasta las 5 de la mañana.

Pues este fin de semana, ni eso ha salido bien. Hoy me he perdido el partido de España, que como siempre habrá sido soso y con poco fútbol. ¡Pero coño!, es España. Y mañana me perderé moto GP que es a las 14 y estoy convencida de que Pedrosa va a ganar y le va a bajar los humos a Valentino Rossi (Pedrosa ha conseguido la pole). O por lo menos, va a ser un duelo de esos que hay que ver y grabar. Han estado todo el fin de semana (otra vez estas fantásticas palabras, ainssss) muy igualados y yo me lo voy a perder, ¡mierda!.

Sólo me queda programar el DVD y grabarlo. Cuando hago ésto, me gusta verlo sin saber el resultado. Pero no sé como me las ingenio, que siempre hay alguien que se va de la lengua y me dice cómo han quedado. Seguro que mañana me ocurre lo mismo.

Y como guinda del postre, voy a dormir una hora menos con el dichoso cambio de horario. Lo mejor, que no puede ir a peor, o eso espero.